INCENTIVOS FISCALES
España cuenta con un sistema de incentivos fiscales muy atractivo para las producciones audiovisuales nacionales e internacionales, diseñado para atraer inversiones y fomentar los rodajes en el país. Este incentivo se regula principalmente en el artículo 36 de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades, que permite a la productora aplicar una deducción fiscal del 30 % sobre el primer millón de euros de gastos subvencionables incurridos en territorio español y del 25 % sobre el resto de los gastos, siempre que estos superen un umbral mínimo de un millón de euros y cumplan determinados requisitos formales (certificados culturales y de nacionalidad, entre otros).
Este incentivo puede suponer una reducción muy significativa del coste neto de producción de las películas, series, documentales o proyectos de animación que decidan rodarse en España, ya que permite recuperar parte de la inversión mediante una deducción en el impuesto de sociedades del productor.
La base para la deducción incluye los gastos directamente relacionados con la producción —como los costes de personal creativo, servicios técnicos, alquiler de equipos o proveedores locales—, siempre que al menos el 50 % de dichos gastos se incurra en el territorio nacional. El reembolso máximo posible puede ascender hasta 20 millones de euros por producción y, en el caso de las series, suele aplicarse por episodio con un límite de 10 millones de euros.
Aunque estos incentivos son nacionales, también se combinan con ayudas regionales, lo cual es relevante para ciudades como Vigo y la comunidad autónoma de Galicia. La Xunta de Galicia también ofrece ayudas directas para rodajes audiovisuales, con fondos competitivos de varios millones de euros destinados a promover los rodajes en la región y fomentar al menos 20 días de rodaje con un gasto mínimo en Galicia.
Esto significa que una producción que elija Vigo como localización no solo puede beneficiarse de una desgravación fiscal estatal del 30 %, sino que también puede optar a subvenciones regionales adicionales, lo que reduce aún más los costes y convierte a Vigo en un destino competitivo para las producciones audiovisuales internacionales. Además, numerosos rodajes han elegido Vigo en 2025, consolidando a la ciudad como un plató cinematográfico emergente con un impacto en la economía local y la creación de empleo.